Este próximo 11 de setiembre se cumplirá el primer aniversario del atentado terrorista que destruyó las Torres Gemelas, edificios que se habÃan convertido no solo en sÃmbolos de la ciudad de Nueva York, sino también de todos los Estados Unidos. El sorpresivo y traicionero ataque causó estupor en el mundo entero y sumió en la desesperación, dolor y angustia a millones de personas, aqui y en el resto del globo, que vieron en sus televisores la destrucción del los gigantescos edificios. Ese fatÃdico dÃa fueron miles los seres humanos que perdieron sus vidas dentro de las Torres Gemelas, en ellas habÃan muchÃsimos hispanos, algunos de ellos humildes y anónimos trabajadores venidos desde el sur del RÃo Grande con la esperanza de encontrar el sueño americano. Lo que encontraron fue la muerte. Ha sido imposible calcular con exactitud el número de vÃctimas hispanas debido a circunstancias de aspecto legal dentro de su permanencia en este paÃs. Algunos hablan de, al menos, 500 inmigrantes hispanos muertos. De lo que sà podemos estar seguros es que sus muertes serán lloradas, por madres, esposas e hijos, a miles de kilómetros al sur de los Estados Unidos.
Las consecuencias inmediatas del ataque de al Qaeda son por todos conocidos, respuesta militar en el frente externo y extraordinarias medidas de seguridad dentro del paÃs, esto último en previsión de futuros ataques. En medio de toda esta desgracia es necesario resaltar la actitud del Fondo de Compensación Federal, oficina que ha empezado a dar ayuda financiera a las familias de los inmigrantes desaparecidos sin importar su estatus legal migratorio. Kenneth Feinberg, administrador especial de dicha agencia, anunció también que se concederá inmunidad migratoria a los familiares de las vÃctimas para que puedan continuar viviendo en los Estados Unidos y, de esa manera, puedan recibir la ayuda federal dispuesta para las familias de todas las vÃctimas de la tragedia del 11 de setiembre.
La inmigración hispana a los Estados Unidos es relativamente nueva comparada con otros grupos de inmigrantes, sin embargo el motivo que la genera no ha variado, es la busca de mejores oportunidades de trabajo que les permita mejores condiciones de vida. Es asà que nuestros hermanos del sur vienen a trabajar, muchas veces sin ajustarse a las leyes de inmigración, pero con la firme intención de salir adelante. Sin embargo, como consecuencia del demencial acto terrorista motivo de esta nota, cada dÃa se está haciendo mas difÃcil su estadia en estas tierras. Las leyes de inmigración están siendo reformadas de tal forma que cada vez se hace mas difÃcil la vida del inmigrante hispano. Felizmente han surgido organizaciones sociales hispanas y americanas también, que estan haciendo todo lo posible para ayudar a los inmigrantes que necesiten orientación para regularizar su estatus migratorio en los Estados Unidos.
Tradicionalmente el grupo inmigrante hispano era el menos proclive a obtener la nacionalidad norteamericana. Esto ha sido motivo de crÃticas, acusaciones e inclusive ataques de grupos nacionalistas que tildaban a los hispanos de no querer adaptarse o asimilarse al paÃs que los acogÃa. Nada mas falso, héroes civiles y militares de origen hispano son una prueba de que dichas acusaciones no son ciertas. EstadÃsticas de trabajo, de hispanos siguiendo estudios superiores en universidades y del elevado número de familias hispanas que son propietarias de sus viviendas, muestran la adaptacion del inmigrante a su nueva tierra. Durante los últimos 12 meses ha aumentado considerablemente la cantidad de hispanos que han iniciado los trámites para adquirir la ciudadanÃa americana, esto como prevención a posibles cambios en las leyes de inmigración de los Estados Unidos.
Podemos apreciar entonces que los hispanos, como grupo étnico, han sufrido, conjuntamente con el resto del paÃs, las consecuencias del ataque terrorista, ahora están superando esa pesadilla y, a la vez también, están dando muestras de su espÃritu de superación y de adaptación a la nación a la cual han venido con fe y esperanza en un futuro mejor para sus hijos.
Estos 12 últimos meses han visto a los Estados Unidos sumergidos en una guerra sin cuartel contra el terrorismo que ha causado mucho dolor en en los hogares de gente inocente y en los corazones de todos nosotros. Por eso, el próximo 11 de setiembre, aparte de cualquier actividad oficial para recordar a los caidos en los ataques terroristas de ese dÃa, tomemos unos cuantos minutos de nuestro tiempo para meditar y tomar conciencia del mundo en que vivimos y de todo lo positivo o negativo de que es capaz de hacer el hombre. Al hacerlo rendiremos homenaje a todos los que se fueron en esa demencial y traicionera acción terrorista.